Cada 13 de enero se recuerda el Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, una fecha impulsada por la Organización Mundial de la Salud con el objetivo de visibilizar una de las enfermedades más frecuentes y discapacitantes de la actualidad, y al mismo tiempo reforzar un mensaje clave: la depresión es una enfermedad tratable.
“El impacto de la depresión es enorme. Junto con los trastornos de ansiedad, se encuentra entre los problemas de salud mental más prevalentes a nivel mundial y entre las principales causas de discapacidad”, explicó el Prof. Dr. Marcelo O’Higgins, de la Cátedra y Servicio de Psiquiatría de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Asunción – Hospital de Clínicas. Según datos de la OMS, alrededor de 280 millones de personas viven con depresión en el mundo, tanto en países desarrollados como en aquellos de ingresos medios y bajos, aunque con grandes diferencias en el acceso a la atención en salud mental.
Desde la psiquiatría pediátrica, el Prof. Dr. Julio Torales, jefe del Departamento de Psiquiatría Pediátrica de la Facultad de Ciencias Médicas, advirtió que la depresión también afecta a niños, niñas y adolescentes, aunque muchas veces pasa desapercibida. “En estas etapas, los síntomas no siempre se expresan como tristeza. Pueden aparecer como irritabilidad persistente, bajo rendimiento escolar, aislamiento social, cambios en el sueño o el apetito, o quejas físicas frecuentes. Por eso, la detección temprana es fundamental”, señaló. La depresión en la infancia y la adolescencia es real, frecuente y puede tener consecuencias a largo plazo si no se aborda oportunamente.
Ambos especialistas coincidieron en que la depresión tiene un origen multifactorial, en el que interactúan factores biológicos, psicológicos y sociales. Asimismo, destacaron que el tratamiento no se limita al uso de medicamentos. La psicoterapia, el acompañamiento familiar, la actividad física y, cuando está indicado, el tratamiento farmacológico supervisado por especialistas, permiten una evolución favorable en la mayoría de los casos.
En cuanto a la atención en el sistema público, recordaron que en el Hospital de Clínicas, la Cátedra de Psiquiatría, el Departamento de Psiquiatría Pediátrica y el Servicio de Psicología brindan atención en salud mental según grupo etario, mediante agendamiento previo, tanto para población adulta como pediátrica. Asimismo, el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social tiene a disposición un directorio de servicios de atención.
“La depresión no es una debilidad ni una condición permanente. Es una enfermedad que puede tratarse y de la que se puede salir con el abordaje adecuado y a tiempo”, concluyeron.
San Lorenzo, 12 de enero de 2026





