Debido a los altos índices de radiación ultravioleta registrados en el país, es fundamental intensificar el cuidado de la piel, especialmente durante la temporada de verano. Al respecto, la Dra. María Lorena Re Domínguez, especialista de la Cátedra de Dermatología de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Asunción, insiste en la importancia de combinar la fotoprotección tópica con el uso de indumentaria adecuada para mitigar los efectos nocivos del sol.
La especialista subraya que la fotoprotección es un pilar preventivo esencial. El protector solar debe ofrecer una cobertura amplia contra los rayos UVA, UVB e incluso rayos infrarrojos. Se recomienda un factor de protección (FPS) mínimo de 30, siendo el FPS 50 el ideal para personas de piel clara. Para garantizar su efectividad, es crucial aplicar una cantidad generosa 20 minutos antes de salir, permitiendo que la piel lo absorba; de lo contrario, el sudor o el agua lo eliminarán rápidamente. Además, la aplicación debe repetirse rigurosamente cada dos horas, especialmente si se realizan deportes al aire libre o actividades acuáticas.
Más allá del uso de cremas, la Dra. Re Domínguez destaca la necesidad de utilizar barreras físicas. Se recomienda el uso de sombreros de ala ancha que protejan el rostro y la nuca, gafas de sol con protección UVB y bálsamos labiales con filtro solar. La vestimenta debe cubrir la mayor extensión de piel posible, reforzando con protector solar las zonas que queden expuestas. Asimismo, es vital no olvidar áreas sensibles como las orejas y el cuero cabelludo, particularmente en personas con calvicie, ya que también son zonas vulnerables al daño.
En cuanto a los horarios, se debe evitar la exposición entre las 10:00 y las 16:00 horas, cuando la radiación alcanza sus picos máximos. Si por razones laborales no es posible evitar este horario, es imperativo extremar el uso de protectores, sombrillas e indumentaria protectora. En el caso de los niños menores de dos años, la recomendación es no exponerlos al sol. Si juegan al aire libre, debe ser fuera de las horas críticas, utilizando ropa con protección solar y protectores de tipo físico aptos para su piel sensible. “Hoy día existen ropas que tienen protección solar, son indumentarias aptas para la pileta, para la playa y son recursos sumamente útiles y sumamente prácticos a la hora de exponerse al sol”.
Finalmente, la experta aclara que, desde el punto de vista dermatológico, el bronceado no es recomendado debido al daño celular que implica. Respecto a la síntesis de vitamina D, señala que una exposición de tan solo 10 minutos en áreas reducidas, como las piernas, es suficiente para fijar esta vitamina de manera saludable, sin necesidad de comprometer la salud de toda la superficie corporal.
San Lorenzo, 21 de enero de 2026





