Cada 27 de julio se conmemora el Día Mundial del Cáncer de Cabeza y Cuello, una fecha destinada a concienciar a la población sobre la prevención, la detección temprana y el tratamiento oportuno de las enfermedades oncológicas que afectan estas regiones del cuerpo.
Desde la Cátedra y Servicio de Otorrinolaringología de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNA, el Dr. Marcelo Villalba, especialista en cirugía de cabeza y cuello, explicó que estas células tumorales pueden localizarse en la cavidad oral, la lengua, la laringe, la glándula tiroides y las glándulas salivales mayores, como la parótida, la submaxilar y la sublingual. También pueden afectar el tracto aerodigestivo superior.
Entre los principales factores de riesgo mencionó el consumo de tabaco y alcohol, especialmente de bebidas con alta graduación alcohólica, además de la exposición a radiaciones. Estos factores pueden ocasionar alteraciones celulares en diferentes áreas de la cabeza y el cuello.
Como medidas preventivas, el especialista recomendó evitar el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol, así como moderar la ingesta de infusiones a temperaturas muy elevadas, como el mate. Asimismo, destacó la importancia de acudir tempranamente a una consulta médica ante cualquier molestia persistente.
El Dr. Villalba señaló que, debido a la posible predisposición genética asociada a determinados tipos de cáncer, las personas con antecedentes familiares deberían realizarse controles médicos periódicos.
Síntomas de alarma
Entre las señales que deben motivar una consulta médica se encuentran:
- Sangrados frecuentes provenientes de las fosas nasales o de la boca.
- Sensación de obstrucción, molestia o presencia de una tumoración al tragar.
- Aparición de bultos en la parte anterior o lateral del cuello.
- Úlceras o heridas en la lengua, la garganta o la cavidad oral que no cicatrizan.
- Lesiones que persisten durante más de dos o tres semanas.
El profesional aclaró que estas lesiones no deben confundirse con las úlceras conocidas popularmente como “fuegos”, que generalmente desaparecen en pocos días. Una úlcera que no cicatriza después de dos o tres semanas constituye un motivo importante de consulta.
San Lorenzo 27 de Julio de 2026





